¿Una justificación objetiva… o una excusa?
Es una de las causales más utilizadas en Chile. Se presenta como “objetiva” y ajena a ti, como si fuera una decisión inevitable.
Pero no siempre lo es. Y tú tienes derecho a cuestionarla.
Las necesidades de la empresa constituyen una causal de despido donde el empleador pone término al contrato laboral por razones objetivas, permanentes, y no subsanables. Estas razones deben detallarse claramente en la carta de despido, garantizando que el trabajador comprenda los motivos de su desvinculación y evitando la indefensión.
La doctrina y jurisprudencia coinciden en que esta causal debe basarse en hechos objetivos, externos y ajenos a la voluntad del empleador, quien tiene limitada su discrecionalidad. Los hechos deben ser graves y justificar la separación del trabajador.
La causal de «necesidades de la empresa, establecimiento o servicio» se refiere a circunstancias objetivas, graves y permanentes, de índole principalmente económica o tecnológica, que afectan a la empresa (o una parte de ella) y que hacen indispensable la separación de uno o más trabajadores para asegurar su continuidad o viabilidad, y no puede ser utilizada para encubrir despidos arbitrarios o motivados únicamente por la conveniencia o maximización de ganancias del empleado.
Ejemplos en que puede NO HABER necesidades de la empresa:
Solo te despidieron a ti o solo a unos pocos trabajadores
La carta de despido no tiene argumentos, más que reestructuración, modernización, cambios en el mercado, entre otros.
